Venganza

Publicado: 18 agosto, 2006 en Sin categoría
Venganza ¿cual es el significado de tal palabra? ¿Cual es el significado de el deseo irrefrenable que esta palabra evoca? Algunos lo llaman justicia, otros lo llaman la miel mas amarga. Pero ¿somos realmente merecedores de juzgar y condenar? ¿Tenemos derecho a destruir, aquello que nos hizo tanto daño, en nombre de un concepto tan vago como la justicia o tal vez del equilibrio?
¿Cuanto de lo bueno, tiene algo malo en su haber.? ¿Cuánto de lo malo, tiene bien que reclamar? Entre el bien y el mal, entre lo bueno y lo malo, en donde sus limites no son nunca claros, los mas grandes santos han mirado su realidad hasta el punto de saber, que no hay tales cosas, solo decisiones, solo consecuencias. Algunos claman , que al llegar a  ese punto no es necesario hacer nada.  Tal vez sea por la ambivalencia de los hechos. No hay necesidad de ser bueno, no hay necesidad de ser malo, no hay necesidad de ese equilibrio solo de vivir sin el, decidiendo aceptar y caminar de nuevo. ¿Y que pasa con los medios para provocar tales cosas? ¿Qué le pasa a los corazones que se atreven a transgredirse en el odio al consumar un desquite? ¿Vivirán mejor, se sienten mejor? O el peso de su pecado siempre los perseguirá, hasta el infierno en vida. El arrepentimiento.
 
¿Cual es la función de la venganza? no es justicia. Es la personificación del odio por el odio. Del miedo multiplicado, que solo genera furia y rabia. Esta mas allá de la impotencia, esta mas allá de la tristeza, y destruye el alma humana, hasta que su corazón se acalla, pues ya no es escuchado.
 
¿Hasta que punto, hemos renunciado a nuestra capacidad de sentir, y de vivir sin arrepentimiento? Cuantas veces a pesar, de sabernos equivocados, ni siquiera pedimos disculpas, o ni siquiera eso. Esa es la realidad innegable de nuestra estupidez, que sin sabernos merecedores de esa responsabilidad, la tomamos casi sin chistar.  Siendo así en que nos diferenciamos a los animales, pues si la enorme mayoría de las personas tuviéramos la posibilidad, de destruir a nuestros enemigos ¿Cuántos lo habríamos hecho ya?
¿Y aquellos que lo han hecho, cuantos habrán muerto pidiendo perdón?
 
¿Cuántos moriremos buscando redención?
 
Némesis
 
Sueños pesados recuerdan la añoranza
Viejas pesadillas, perdidas, amordazadas.
Gritos de perdón que no llegaran a su destino
Sueños de dolor que nunca se irán del todo.
 
Asesina, muerta, la mirada de la furia contenida,
Entre la bruma de la necedad, y la ceguera
Que el dolor exhorta,
Que el dolor demanda.
 
¡Oh diosa de la ira, terrible y cruel!
¡Te rindo pleitesía en la esperanza,
De nunca caer de nuevo en tus brazos
De nunca ser tus manos nuevamente!
 
¡Oh diosa de ojos duros, de acciones duraderas
Que nunca vuelva yo, a perderme en tu carne!
Y ser participe de esa triste labor
Que ocasiona vino y sal.
 
Aun entre la muerte y la vida
No deseo claudicar a la decisión
A la posibilidad de dar, en vez de destruir
Para escuchar mi corazón y no tu voz.
 
Miel amarga, que condena la voz de lo inocente
Virtud absoluta de aquellos que no han caído aun en su sabor.
Deseo de voluntad de vida, ansia de un futuro perdurable
No por justicia, si no por merito.
 
Un deseo, morir algún día
Con el corazón entero.
Aunque a veces sospecho.
Lo tardio de ese deseo.
 
M
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comentarios
  1. Akane dice:

    cierot muy cierto aprecio mucho la maner en que escribes tan tuya, se agradece que ahaya espacios inteligentes en el mundo cibernetico

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